jueves, 28 de junio de 2007

Aprender en la Vidriera

Ayer conocí a Ana María Pacheco, emails mediante, la situación me recordó la velocidad de la web y la posibilidad de entrar en contacto con colegas de lugares tan lejanos o cercanos a los que antes jamás hubiéramos conocido.

Ana María hace referencia a mi post sobre wikis, y me identifica como otra profesora que también está aprendiendo. Después de un mes de postear sobre mi experiencia aprendiendo a usar la Web 2.0, su artículo me mostró de un modo rotundo qué es esto de exhibir un proceso de aprendizaje.

Puede parecer obvio, pero nunca lo había visto con tanta claridad.

Como docente estoy habituada a ser testigo y árbitro de procesos de aprendizaje, procesos de los que no suele quedar registro, sólo en mi memoria cada día menos confiable.

Si el registro es para mí un aprendizaje en sí mismo, también lo debería ser para los alumnos formales que están llevando a cabo experiencias en la web.


Una hipótesis que constituí en una teoría nada científica.


Cuando mi hijo tenía tres años le gustaba jugar conmigo a la maestra. Yo tenía el rol de maestra jardinera y actuaba lo más parecido que podía a la de su jardín. Un día, después de sugerir el habitual juego, fue a buscar una agenda enorme, armó una especie de pupitre frente a mí y me dijo: enseñame inglés. Pánico escénico. Nunca trabajé con nenes tan chicos y lo primero que se me ocurrió fue enseñarle los colores (qué original ¿no?). Él comenzó a sugerir actividades que parecían sacadas de un libro de metodología. Me sorprendió. Tenía absolutamente claro cómo se aprendía.

Nunca tuve la misma experiencia con mis alumnos adolescentes o adultos. Concluí que la educación formal borra de la conciencia cómo se aprende.

Si esto es cierto, que terrible dependencia.

Más interrogantes

¿Será la Web 2.0 una herramienta para recuperar ese conocimiento perdido? ¿Podrán los alumnos reaprender a aprender?

Y nosotros, los docentes, ¿nos vamos a animar a trabajar desde el cambio permanente?



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jueves, 14 de junio de 2007

El Pasado que es Futuro: las wikis

Cuando comencé este blog, planeé los posts que tendría que escribir hasta llegar al presente. El quinto se refería a las wikis. Llegó el momento y resulta que mi wiki apenas existe, pertenece al futuro.

El descubrimiento

Por Claudia Ceraso (mi vanguardia) me enteré de que las wikis eran sitios gratis. Abrí una para comenzar a experimentar, y comenzaron las reflexiones.

Uno de los problemas que hacía años no lograba resolver era que mis alumnos desarrollaran su escritura. Creo que para aprender a escribir hay que reescribir. Eso hago con mis alumnos; los papeles van y vienen pero esto tiene un límite (muchas veces establecido por la pérdida del papel). Un trabajo escrito e impreso pareciera ser un trabajo terminado, o al menos así suelen considerarlo los alumnos. ¿Qué pasaría con un trabajo de escritura que fuera sometido a una constante revisión, no sólo por mí sino por sus pares?

Una wiki ofrece esa posibilidad. Lo que sigue es pura especulación.

  • Posibilidad de corregir, sugerir sin hacerlo sobre el trabajo del alumno. (Discusión)
  • Posibilidad de comparar la historia del documento, un antes y después con sólo dos clicks. (History)
  • Posibilidad de hacer una escritura colaborativa, ¿será posible? Si lo es, seguramente hay que inventar nuevas reglas de convivencia.

¿Cómo se establecen reglas para una nueva situación, reglas que ordenen y al mismo tiempo respeten la autonomía del alumno?

Más preguntas por responder.

Un grupo de alumnos de nivel intermedio del colegio parecía ser el grupo adecuado para esta experiencia por dos motivos básicos. Pertenecen a la generación supuestamante alfabetizada en informática y tienen dificultades con el discurso escrito

Los obstáculos

Les comuniqué el proyecto a los alumnos y a las autoridades.

Algunos de mis alumnos se mostraron entusiasmados, otros indiferentes y algunos directamente hostiles. (Obligatoriedad, apoyo institucional; temas para otro post.)

Habían transcurrido dos semanas desde la comunicación del proyecto y sólo cuatro (de un total de nueve) se habían registrado; argumentaban que no podían. ¿Eran tan alfabetizados como suponía? ¿Realmente no podían o no tenían buena disposición? Contar con su apoyo era indispensable.

Pensé en comenzar con los que estaban registrados; tal vez esto arrastraría al resto.

A pesar de que las instrucciones para editar la página estaban escritas se quejaban de no poder hacerlo. Necesitaba acceso a internet desde la escuela, era imposible; las computadoras son para Computación; yo enseño Inglés.

¿Es imprescindible tener acceso a una computadora durante la clase para incorporar nuevas tecnologías a la enseñanza? Sé que es necesario, pero ¿será privativo? El blog de Diana parece responderme que no lo es.

¿Es imprescindible contar con la buena disposición de los alumnos? ¿Fallé en entusiasmarlos?

¿Es posible concretar un proyecto innovador (tal como se denomina a este tipo de proyecto desde el Ministerio de Educación) sin un apoyo institucional manifiesto?

Decidí cambiar de grupo.

Las posibles soluciones

Soy bastante obstinada. Los problemas no me asustan; pero cuando algo que es simple se comienza a complicar, suelo huir.

Con algo de experiencia adquirida decidí elegir a otro grupo con el mismo nivel pero en otro espacio donde tengo acceso a Internet.

Ya sabía sobre las dificultades para que los alumnos se registraran. Había leído el post de Gary en el que analiza su experiencia con una wiki, mis alumnos no eran los únicos en el mundo que tardaban en registrarse. Tampoco era esta una situación desconocida para wikispaces. Les envié un mail con la lista de usuarios y contraseñas, increíble, en menos de dos horas mis alumnos ya eran miembros.

Ayer comenzaron a escribir.

No sé si encontraré respuestas, a esta altura tengo bien claro que lo único que está garantizado es más preguntas.


Foto: Pasado presente y Futuro
Originally uploaded by Amarau77







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domingo, 10 de junio de 2007

El Pasado. Episodio 4: los edublogs


El mundo de los edublogs fue un descubrimiento muy estimulante.


El aburrimiento

Hacía bastante que había dejado de leer sobre educación, en realidad me aburría porque nunca encontraba respuestas a mis preguntas o tenía la certeza de que se hablaba siempre de otra realidad, ajena a mi aula. No sólo eso, había comenzado a aburrirme de escucharme. Siempre pensé que enseñar era estimulante y divertido. Año a año usamos diferente bibliografía, cambiamos de alumnos, de grupos, las situaciones que se plantean siempre tienen alguna diferencia con las anteriores. No obstante, hacía un tiempo que no podía focalizar las diferencias, sólo veía repetición. Las alarmas se encendieron a tal punto que pensé en cambiar de profesión. La tecnología vino en mi auxilio. Los edublogs fueron el vehículo.


Algunos ejemplos de ese nuevo mundo

Mis primeros encuentros fueron con blogs en inglés.

Creo que el primer deslumbramiento fue el blog de Ewan McIntosh, un consultor con base en Edinburgh que reflexiona sobre los edublogs, sus artículos son claros y generosos. No publica desde el pedestal del experto -aunque lo es- sino desde la generosidad de un docente. (Con generosidad me refiero a: compartir conocimiento sin que uno se quede con la sensación de esto es lo que dice pero en realidad sabe más y se lo guarda para poder seguir ocupando el lugar que ocupa.)

También encontré a docentes como David Truss, profesor de ciencias y a Dough Belshaw, profesor de historia, que no dudan en compartir con sus lectores su experiencia en la Web 2.0. Escriben sobre lo que les preocupa, sobre lo que descubren, sobre los obstáculos y posibles soluciones. También de una manera generosa. Y Teacher Dude, profesor de inglés que reside en Grecia, excelente fotógrafo con el que me encantaría compartir un ámbito de trabajo.

Después sobrevino la curiosidad por qué pasaba acá, en Argentina. Como dicen Los Redondos, me fui corriendo a ver qué escribe en mi pared la tribu de mi calle.

Me encontré con Daniel Krichman y su Tilo de Olivos (aunque vive en Traslasierra). Daniel tampoco se sube a un pedestal, y es capaz de reflexionar dialogando, una práctica que parecía en desuso y que es la esencia de un blog.


Tizas y compus, el blog en el que Diana y sus alumnos registran su aprendizaje mutuo de tecnología y literatura, fue una sorpresa emocionante. Si entran se sentirán observando una clase.

La diversión

Había empezado la diversión (y también el trabajo).

Las nuevas tecnologías no sólo ofrecían herramientas para plasmar viejos sueños sino también abrían un sinfín de interrogantes y nuevas posibilidades, éstas ocurrían en un mundo sin certezas pero con muchos colegas intentando comprenderlo, aprendiendo sin temor a no saber.



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domingo, 3 de junio de 2007

Intermezzo II: herramientas que se construyen

Siempre me fascinaron los andamios. Podría haber sido arquitecta.

Los andamios son herramientas que se construyen para construir. Están los profesionales, que se alquilan y se ensamblan; también los improvisados y artesanales, que se arman clavando trozos de madera.

Los andamios se construyen para las alturas pero no grandes alturas, alturas pequeñas, accesibles para los mortales sin vértigo. (Confieso que tengo vértigo.)

Los andamios construyen espacios transparentes.

¿Por qué este blog no se llama andamios? Simplemente porque alguien en 2005 abrió un blog al que le puso ese nombre. Y nunca publicó ningún post.

La adversidad se constituyó en un problema; tuve que resolverlo. Pensé en un derivado. Andamiaje fue la palabra obvia. No me convencía. Remite a la construcción del pensamiento, quería construcción con ladrillos y cemento. El diccionario de la Real Academia me dio el nombre, yo colaboré con la idea, me gustó que el significado de andamiada fuera conjunto de andamios: sin acepciones.

No siempre es fácil o posible encontrar un nombre que signifique varias ideas que uno tiene sólo linkeadas en su dispersa mente.

Advertencia: este andamio es de madera.

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